Saturday, August 05, 2006

 

PROGRAMA INSTITUCIONAL DE TUTORIAS

PROGRAMA INSTITUCIONAL DE TUTORÍAS
Octubre de 2001
1. Introducción
En los últimos años, muchos países han sido testigos de reformas y transformaciones en sus sistemas de educación superior, incluyendo la aparición de nuevos tipos de instituciones, cambios en los patrones de financiamiento y gobierno, establecimientos de mecanismos de evaluación, acreditación y reformas curriculares e innovaciones tecnológicas. Sin embargo, el panorama es heterogéneo y complejo, la educación superior está cambiando de manera desigual y existen múltiples agendas, tanto institucionales como locales y regionales, por lo que cada institución y sistema de educación superior tendrá que tomar decisiones que les permitan adaptarse a las nuevas realidades que día a día exigen su transformación.
La educación superior en México enfrenta varios desafíos, uno de ellos es transformarse a efecto de ser parte de la sociedad mundial del conocimiento y la información; dicha transformación tendrá que contar con un eje basado en una visión innovadora y un nuevo paradigma para la formación de los estudiantes. Tal paradigma incluirá, entre otros elementos, la educación a lo largo de la vida, el aprendizaje autodirigido, la formación integral con una visión humanista y la responsabilidad ante el desarrollo sustentable.
Otro de los desafíos es enfrentar la deserción, el rezago estudiantil y los bajos índices de eficiencia terminal. Las dos primeras condicionan a la tercera y todas ellas generan como resultado un bajo aprovechamiento tanto de los recursos como de los esfuerzos.
En pocas palabras, la educación superior requiere cumplir sus funciones con calidad, entendiendo ésta como la generación de espacios adecuados para llevar a cabo una relación pedagógica rica; y desde los ángulos del profesor y del estudiante, estableciendo un tipo de vínculo que canalice lo mejor de sus energías, capacidades e intenciones. Existen, así, dos condiciones para alcanzar la calidad educativa: aprovechar adecuadamente los recursos humanos y aportar mayor esfuerzo a las tareas educativas. Dicho esfuerzo debe derivar del convencimiento personal, del compromiso de cada uno de los miembros de la institución educativa, especialmente de los alumnos y de los profesores.
En este contexto, la atención personalizada del estudiante adquiere una dimensión singular. Conceptualizar al alumno como el actor principal del proceso educativo, propicia su independencia, el logro de los objetivos propuestos, su adaptación y ajuste al ambiente escolar y favorece la adquisición de habilidades de estudio y trabajo autónomo. Como consecuencia lógica, es posible esperar también una reducción en los índices de deserción y rezago, así como un incremento en el aprovechamiento y la retención en las IES.
Por otra parte, al incorporar la figura de tutor en el desarrollo académico de los alumnos, el papel del profesor adquiere un nuevo sentido, ofreciéndole la oportunidad de incidir de manera más importante en la formación profesional y humana de sus alumnos.
La revisión de algunos de los principales retos que caracterizan al medio en el cual las instituciones de educación superior operan y compiten en el naciente siglo XXI, así como el examen de algunas de sus implicaciones para la Universidad de Sonora, nos permitirán contextualizar la propuesta del Programa Institucional de Tutorías.

2. El Nuevo Contexto Educativo
Existen tres grandes cambios vinculados a la transformación de la educación superior: la globalización económica, la importancia creciente del conocimiento en el desarrollo económico y la revolución de las comunicaciones y la información.
La globalización, vista como un proceso creciente de integración de capitales, tecnología e información a través de las fronteras nacionales, genera un mercado mundial integrado que consecuentemente obliga a los países a competir en una economía global. Independientemente de si se concibe como un fenómeno negativo o como una fuente de oportunidades, lo cierto es que la globalización es una realidad y cada país en el mundo, cada empresa y cada persona trabajadora está siendo influenciado por ella.
La segunda dimensión del cambio es el rol creciente del conocimiento. Indudablemente, el desarrollo económico se encuentra cada vez más ligado a la habilidad de una nación de adquirir o aplicar conocimiento. El proceso de globalización está acelerando esta tendencia, por lo que las ventajas comparativas se derivan cada vez menos de los recursos naturales o de la fuerza de trabajo, y cada vez más de las innovaciones tecnológicas y del uso competitivo del conocimiento.
En la actualidad, el crecimiento económico es más un proceso de acumulación del conocimiento que de acumulación de capital. Es por ello que las economías sustentadas en la habilidad de diseñar y ofrecer distintos productos y servicios, se están convirtiendo en una fuerza impulsora más poderosa que las tradicionales economías de escala.
Asimismo, se presenta una rápida aceleración en el ritmo de creación y diseminación del conocimiento, lo cual deriva en la escasa vigencia de las tecnologías y la menor duración de los productos.
La tercera dimensión del cambio la constituye la revolución informática y de las comunicaciones, la cual ha transformado radicalmente la capacidad de almacenar, transmitir y utilizar la información. Las innovaciones en electrónica y telecomunicaciones, así como el desarrollo de tecnología para aumentar la capacidad de transmisión de información, aunado a la reducción de sus costos, ha tenido como consecuencia la eliminación de las distancias físicas; gracias a un mayor acceso a fuentes de información y al establecimiento de comunicaciones entre personas, instituciones y países que cuentan con servicios de Internet.
3. Implicaciones para la educación superior
Las economías sustentadas en el conocimiento requieren de sus trabajadores un mayor nivel de habilidades. Esto ha sido ilustrado en información reciente sobre tasas de retorno en algunos países de América Latina (Chile, Brasil y México), las cuales muestran una creciente tasa de retorno por la educación terciaria (Lächler, 1997).
En virtud de la segunda dimensión del cambio a la que hemos hecho alusión, referida al progresivo rol del conocimiento, adquiere creciente importancia la educación continua, dada la necesidad de actualización constante en conocimientos y habilidades. El enfoque tradicional de estudiar una vez y por todas para obtener un título o para concluir un posgrado, antes de iniciar o continuar con el desarrollo profesional, está siendo reemplazado por prácticas de educación a lo largo de la vida.
Lo anterior significa que, a mediano plazo, la clientela de las universidades ya no serán únicamente los jóvenes recién egresados del nivel medio superior. Las universidades deben prepararse y organizarse para satisfacer las demandas de enseñanza y capacitación de una población estudiantil muy diversa (estudiantes que trabajan, de medio tiempo, de turnos diurnos o nocturnos, de fin de semana, de edad madura, etc.). Podemos esperar un cambio en la composición demográfica de las instituciones de educación superior. Para el caso de México, ANUIES proyecta un escenario conservador al 2006 de 2,316,400 alumnos en educación superior y un escenario optimista de 3,085,700 estudiantes. Específicamente para el Estado de Sonora, se proyecta al 2006 una población de 67,900 estudiantes inscritos en educación superior en un escenario conservador y poco más de 100,000 en un escenario optimista (ANUIES, 2000).
Derivado de la aceleración del proceso tecnológico y científico, es el énfasis decreciente de los programas de educación terciaria y de adquisición de información de hechos y datos per se. Existe, en cambio, un interés creciente en los programas dirigidos a proporcionar conocimientos metodológicos y de desarrollo de habilidades, como la habilidad de aprender de una manera autónoma. Esto es así porque, en muchas disciplinas, el conocimiento fáctico enseñado en los primeros años puede ser obsoleto antes del egreso de una generación. Por ello, el aprendizaje debe basarse cada vez más en la capacidad de encontrar, acceder o aplicar el conocimiento. En este nuevo paradigma, donde aprender a aprender es más importante que memorizar información específica, se otorga primacía a la búsqueda de información y a las habilidades analíticas, de razonamiento y de solución de problemas. Capacidades tales como trabajar en grupos, la enseñanza personalizada, la creatividad, el ingenio y la habilidad para adaptarse al cambio, son algunas de las cualidades que parecen ser apreciadas por los empleadores de la economía del conocimiento.
Recientemente, la ANUIES hizo pública su propuesta de Educación Superior para el Siglo XXI, donde se exponen algunos de los retos que las universidades mexicanas tienen que enfrentar para desarrollar los perfiles profesionales demandados por la sociedad actual. Entre estos se encuentran:

§ Convertir a la Universidad en puerta de acceso a la sociedad del conocimiento
§ Atender con calidad a una población estudiantil en constante crecimiento (como resultado de la dinámica demográfica del país y la expansión de la matrícula de educación superior)
§ Ofrecer servicios educativos de gran calidad que proporcionen a los estudiantes una formación humanística y cultural, con una sólida capacitación técnica y científica
A fin de satisfacer estas demandas, la ANUIES propone una serie de programas a impulsarse en cada una de las instituciones que la conforman, que van desde la consolidación de los cuerpos académicos; el impulso y desarrollo de la innovación educativa; la vinculación interinstitucional; la construcción de un nuevo perfil en la práctica de la gestión; la planeación y evaluación institucional; y en forma especial, el desarrollo integral de los alumnos, donde destaca la institucionalización de las actividades de tutoría.

4. La Tutoría Académica como estrategia centrada en el alumno
En concordancia con las propuestas de ANUIES, el Programa Institucional de Tutorías de la Universidad de Sonora, considera que “lograr el desarrollo integral de los alumnos constituye una tarea sumamente compleja de las IES (Instituciones de Educación Superior), que va mucho más allá de la organización de algunas actividades aisladas, sobre todo si se considera su gran número y heterogeneidad de condiciones... es necesario ocuparse de los estudiantes... con programas de orientación e información efectivas desde antes de su ingreso hasta después del egreso... particularmente importante es que los alumnos terminen sus estudios en los tiempos previstos en los programas académicos” (ANUIES, 2000).
En este sentido, uno de los principales retos del programa es lograr que una proporción elevada de alumnos alcance niveles de desempeño académico favorables y culminen satisfactoriamente sus estudios en los plazos previstos. El programa debe enmarcarse en un nuevo enfoque educativo flexible y eficiente, basado en el aprendizaje y atento al desarrollo humano integral, a la formación en valores y a la disciplina intelectual de los estudiantes.
Para cumplir con dichos fines, es necesario desarrollar nuevos enfoques de lo educativo, que permitan formar al estudiante de una manera integral, dotándolo de las herramientas necesarias que le permitan adaptarse continuamente a las cambiantes demandas del medio donde llevará a cabo su práctica profesional.
Resulta pertinente y urgente ofrecer programas innovadores que posibiliten al estudiante concluir adecuadamente su formación universitaria, no únicamente promoviendo cambios en las formas de entender e implementar los programas académicos, sino, sobre todo, promoviendo cambios en las formas de ver y entender al protagonista de la vida universitaria. Es necesario que el estudiante recupere su importancia e implementar programas encaminados a apoyar los procesos educativos. Para lograrlo, es indispensable transformar radicalmente la cultura académica-administrativa de la Universidad.
Tradicionalmente, el proceso de enseñanza-aprendizaje ha estado centrado en el docente. Los nuevos discursos didáctico-pedagógicos demandan un cambio radical en la relación docente-alumno, que permita impulsar al máximo las potencialidades del estudiante. Por ello, se concibe al Programa Institucional de Tutorías como una estrategia educativa de apoyo al proceso formativo, como una acción orientada a coadyuvar en el logro académico de los estudiantes. Se persigue la formación integral individual, constituyendo el alumno el centro del proceso. Se pretende que, de acuerdo con su interés y disposición de tiempo, el alumno reciba la orientación de un tutor a lo largo de su formación profesional. La práctica de esta actividad, permitirá tener un conocimiento más profundo y continuo de la problemática estudiantil, a fin de que la institución lleve a cabo acciones oportunas para resolverla e impulsar el desarrollo personal de sus estudiantes.

5. Diagnóstico de la problemática escolar en la institución
Respecto a la problemática escolar, el estudio “Evaluación Académica de los niveles de Licenciatura y Terminal medio”, realizado por la Secretaria General Académica en enero del 2000, y actualizado para la presente propuesta, refleja el siguiente escenario.

5.1 Deserción
En el período 1978-2 a 1999-2, de un total de 89,229 estudiantes que se habían inscritos en carreras de nivel Terminal Medio y Licenciatura, habían abandonado estudios 39,139, los cuales incluyen tanto a los que abandonaron estudios sin notificación hasta los que causaron baja oficialmente, lo cual representa un índice de deserción global de 43.86%.
Las carreras de Licenciatura que en el período en mención presentaron mayores índices de deserción son: Lic. en Administración de Empresas (68.37), Lic. en Sociología (64.18), Ing. Industrial Administrador (60.85), Ing. Agrónomo (57.69), Lic. en Administración Pública (51.47) y Lic. en Lingüística ( 48.87).
Con relación al tiempo transcurrido en la institución hasta cuando desertan, aproximadamente el 50 % lo hace durante el primer año de estudios, el 25 % durante el segundo, el 11 % en el tercero y el 14% en el transcurso de los siguientes semestres.
En los primeros años la causa principal aparente de deserción es el bajo rendimiento académico (calificaciones reprobatorias). La principal causa de baja de los alumnos que desertan después del tercer año es la aplicación del Reglamento Escolar en lo referente al numero máximo de materias reprobadas permitidas, aún cuando presenten promedio aprobatorio.

5.2 Aprovechamiento escolar de los estudiantes
De acuerdo con la información presentada en los Balances Académicos, elaborados semestralmente por la Secretaría General Académica, los índices de aprobación han mejorado en los últimos años. En el período 1994-2 el porcentaje de calificaciones aprobatorias era de 82%, mientras que en 1998-2 este porcentaje se incrementó al 83.66%.
Por otra parte, el promedio de calificaciones también muestra incremento, ya que en el período1993-2 el promedio era de 68.4, mientras que en 1999-2 se alcanzó un promedio de 79.2. Asimismo se incrementaron los porcentajes de calificaciones mayores que 80, pues en 1993-2 dicho porcentaje era de 35%, mientras que en 1999-2 se elevó al 48.25.
Respecto al aprovechamiento escolar de los estudiantes en el ciclo 2000-2 se observa que, de los reinscritos, el 57.69% tienen aprobadas la totalidad de las materias que han cursado (estudiantes regulares), por lo que el restante 42.31% tiene reprobada al menos una materia (estudiantes irregulares).
Las carreras que presentaron mayor número de estudiantes irregulares en su población de reingreso en los períodos de referencia son: Geología (77.83), Ingeniería de Minas (73.33), Lic. en Matemáticas (68.11), Ingeniería Civil (66.32), Lic. en Física (62.29), Ing. Agrónomo Zootecnista (62.22), e Ingeniería Química (61.98).

5.3 Rezago
Existe un desfase en el tiempo que le toma al estudiante concluir su carrera con relación a lo que se contempla en los planes de estudio. En los últimos años este indicador se ha comportado de la siguiente forma: en 1990 el 47.02% de los estudiantes que egresaban concluían su carrera en nueve semestres. Estos porcentajes se incrementaron hasta 1995, alcanzando hasta el 50.12% de los egresados. Sin embargo, cifras de 1998 muestran que únicamente el 42% de los egresados concluyeron la carrera en 9 semestres. De los estudiantes inscritos en el período 99-2, el 14.15% eran estudiantes rezagados, es decir, que ya deberían haber concluido la carrera de acuerdo al período que realizaron su primera inscripción.
5.4 Eficiencia Terminal
En el período 1978-2 a 1999-2 egresaron 26,890 estudiantes, los cuales representan el 30.13 % de los inscritos en la Universidad en dicho lapso y el 38.79 % de los que deberían haber egresado (eficiencia terminal alcanzada).
Las carreras que en el período en mención, presentan mayores porcentajes de eficiencia terminal son: Contador Público (46.79), Lic. en Derecho (44.27), Químico Biólogo(43.30), Ing. Industrial y de Sistemas (40.47), Ing. Agrónomo (40.46), Lic. en Ciencias de la Comunicación (39.34) e Ing. Civil (38. 17).
Las carreras que presentan bajos índices eficiencia terminal son: en el área de Humanidades, la carrera de Lic. en Enseñanza del Inglés (18.87); en el área de Cs. Biológicas y de la Salud, Ing. Agrónomo Fitotecnista (13.44) e Ing. Agrónomo Zootecnista (21.19); en el área de Cs. Sociales, Lic. en Historia (22.99), Lic. en Sociología (23.69) y Lic. en Administración Pública (26.83); en el área de Cs. Económico Administrativas, Lic. en Economía (27.70) y Lic. en Administración (28.92); en el área de Ingeniería, Ing. en Minas (26.44); y en el área de Cs. Exactas y Naturales todas las carreras presentan una eficiencia entre 31 y 33%.

5.5 Distribución de la matrícula
La población se distribuye en tres Unidades Regionales: El 80.3% se concentra en la Unidad Centro, el 7.32% en la Unidad Norte y el 12.65 % en la Unidad Sur.
La distribución de la población de licenciatura por área de estudio es la siguiente: Cs. Naturales y Exactas el 2.81%; Cs. Biológicas y de la Salud el 8.02%; Cs. Sociales el 39.68%; Cs. Económicas y Administrativas el 29.11%, Ingeniería el 16.20% y Humanidades y Bellas Artes el 4.18%.
Con referencia a la concentración de la matrícula por carrera, cerca del 50% se concentra en tres carreras: Lic. en Derecho (24.2), Contador Público (14.1) y en Lic. en Administración (11.3). Otras carreras que presentan gran concentración son, Ingeniería Industrial y de Sistemas (8.68), Químico Biólogo (5.32), Lic. en Ciencias de la Comunicación (5.13), Ingeniería Civil (4.78) y Lic. en Psicología (4.35), es decir, ocho carreras concentran aproximadamente el 80% del total de la población estudiantil atendida.
Si bien es cierto la Universidad de Sonora siempre ha tratado de resolver la problemática que se genera en la institución en cuanto a los aspectos señalados anteriormente, es indudable que las estrategias aplicadas no han resuelto satisfactoriamente todos los problemas. De ahí la importancia del Programa Institucional de Tutorías, dado que las estrategias planteadas conciben el seguimiento individualizado de los estudiantes de la Universidad como un recurso que permitirá abatir los índices negativos de eficiencia de los programas y elevar, tanto institucional como individualmente, los indicadores positivos.

6. Modelo Institucional de Tutorías
6. 1 Conceptualización
El Programa Institucional de Tutorías de la Universidad de Sonora concibe la tutoría como una estrategia centrada en el proceso de enseñanza-aprendizaje, basada en una relación de acompañamiento del tutor hacia el estudiante. Se espera que esta actividad estimule el desarrollo de las capacidades del estudiante y enriquezca su práctica educativa, permitiéndole detectar y aprovechar sus potencialidades, desarrollando su capacidad crítica e innovadora, mejorando su desempeño escolar y apoyando su vida cotidiana.
El programa también establece una clara distinción entre la asesoría académica y la tutoría. La primera consiste en "consultas que brinda un profesor (asesor), fuera de lo que se considera su tiempo docente para resolver dudas o preguntas sobre temas específicos que domina, ya sea a un alumno o a un grupo de alumnos" (ANUIES, 2001). Por su parte, la tutoría es el "método de enseñanza por medio del cual un estudiante o un grupo de estudiantes reciben educación personalizada e individualizada de parte de un profesor. Consiste en la orientación sistemática que proporciona un profesor para apoyar el avance académico de un estudiante conforme a sus necesidades y requerimientos particulares" (ídem).

6.2 Tipos de Tutoría
El Programa Institucional de Tutorías considera los siguientes tipos de tutoría:
Tutoría Individual.- Consiste en la atención personalizada a un estudiante por parte del tutor que lo acompañará durante su trayectoria escolar. Aunque la propuesta institucional considera pertinente que sea el mismo tutor durante su estancia en la Universidad, será posible solicitar cambio de tutor, circunstancia que habrá de justificarse. Lo anterior dependerá de la relación tutor-tutorado y de las formas de organización establecidas en cada uno de los programas docentes.
Tutoría Grupal.- Se brindará atención a un grupo de estudiantes, de preferencia grupos pequeños de entre 10 y 15 estudiantes, cifra que podrá variar según la población a atender. Es importante señalar que se recurrirá a esta forma de tutoría para tratar asuntos generales que competan al grupo, pero estará también orientada a detectar los casos problema que requieran atención individualizada. La tutoría grupal será utilizada como estrategia inicial para la atención de estudiantes a su ingreso a la Universidad o en programas docentes con alta población estudiantil.
Tutoría de Pares.- Se constituirá por díadas en las que uno de los miembros enseñará al otro a solucionar un problema, completar una tarea, aprender una estrategia, dominar un procedimiento, etc., dentro de un programa previamente planificado. La aplicación de este tipo de tutoría se hará en el ámbito de la enseñanza-aprendizaje entre alumnos, de tal forma que se recurrirá a ella para apoyar la función de los profesores-tutores, aprovechando las capacidades de estudiantes sobresalientes de los últimos semestres, exclusivamente en aquellos casos donde la demanda de tutoría rebase la disponibilidad de profesores para tales fines.

6.3 Perfil y funciones del tutor
Perfil del tutor
§ Ser profesor de tiempo completo
§ Identificarse con la misión y filosofía de la Universidad
§ Haber cursado el Programa de Capacitación de Tutores
§ Tener dominio y experiencia en la disciplina
§ Conocer ampliamente el plan de estudios de su carrera
§ Ser capaz de generar confianza y de adaptarse a las diversas personalidades de los alumnos
§ Tener interés por propiciar la independencia, creatividad y el espíritu crítico de sus tutorados
§ Tener interés por fomentar el desarrollo de habilidades, actitudes y valores que contribuyan a un crecimiento sano y equilibrado de los estudiantes
§ Tener interés por mantenerse en formación permanente en las temáticas de tutoría académica y las de su disciplina ó área del conocimiento.
Funciones del tutor
§ Adquirir permanentemente la capacitación necesaria para ejercer la actividad tutorial
§ Conocer la situación individual de cada tutorado e identificar áreas o ámbitos problemáticos.
§ Elaborar el plan de trabajo tutorial y dar seguimiento a las actividades acordadas con sus tutorados
§ Canalizar a los estudiantes a los servicios de apoyo apropiados a la problemática identificada
§ Intervenir en aspectos relacionados con falta de motivación, organización del tiempo de estudio, selección de carga académica, entre otros aspectos vinculados directamente con su desempeño
§ Informar sobre los apoyos estudiantiles que ofrece la institución (cursos, becas, orientación, actividades culturales y deportivas, etc.)
§ Participar en los mecanismos de evaluación del programa institucional
§ Participar en el Comité Tutorial del Programa Docente
§ Mantener actualizada la información de los resultados académicos de sus tutorados
§ Actuar como mediador entre las instancias administrativas, los cuerpos colegiados y sus tutorados a fin de promover un clima institucional de colaboración y respeto para el tutorado, así como su autoconfianza

6. 4 Funciones de los Tutorados
§ Cumplir con las actividades acordadas conjuntamente con el tutor
§ Asistir puntualmente a las sesiones de tutoría
§ Participar en los procesos de evaluación institucional de la actividad tutorial

7. Objetivos
7.1 Objetivos Generales
¨ Elevar la calidad del proceso educativo a través de la atención personalizada de los problemas que influyen en el desempeño escolar del estudiante, a fin de mejorar sus condiciones de aprendizaje, desarrollar valores, actitudes, hábitos y habilidades que contribuyan a la integridad de su formación profesional y humana.
¨ Consolidar una práctica docente de calidad mediante una mayor y mejor comunicación entre estudiantes y maestros, partiendo del reconocimiento de las expectativas y problemáticas concretas de los estudiantes a fin de generar alternativas que puedan incidir favorablemente en su formación personal y profesional.
¨ Disminuir los actuales índices de deserción y rezago escolar.
¨ Construir ambientes educativos de confianza que permitan influir favorablemente en el desempeño escolar del estudiante.
¨ Contribuir a mejorar las condiciones de aprendizaje de los estudiantes, por medio del análisis y reflexión colectiva de la información generada en el proceso tutoral.

7.2 Objetivos específicos
¨ Contribuir al desarrollo de las capacidades del estudiante para adquirir y asumir responsabilidades en su proceso de formación profesional.
¨ Fomentar en el alumno el desarrollo de valores y de actitudes de integración, pertenencia e identidad institucional.
¨ Mejorar la actitud del estudiante hacia el aprendizaje mediante el desarrollo de procesos motivacionales que generen un compromiso con su proceso educativo.
¨ Estimular el desarrollo de toma de decisiones del estudiante, por medio de la construcción y análisis de escenarios, opciones y alternativas de acción en el proceso educativo.
¨ Impulsar en el alumno el desarrollo de la capacidad para el autoaprendizaje a fin de que el estudiante mejore su desempeño escolar y favorezca su futura práctica profesional.
¨ Fomentar en el estudiante el desarrollo de habilidades y destrezas para una adecuada comunicación verbal y escrita, relaciones humanas cordiales, el trabajo grupal y la aplicación de los principios éticos de su profesión
¨ Ofrecer al estudiante apoyo y asesoría en temas difíciles de las diversas asignaturas
¨ Propiciar el uso de los recursos y medios tecnológicos por parte de los estudiantes a fin lograr mejores niveles de aprovechamiento escolar
¨ Orientar al estudiante en los problemas escolares y/o personales que surjan durante el proceso formativo y, en su caso canalizarlo a instancias capacitadas para su atención
¨ Participar con las diferentes instancias académicas y administrativas para generar y proporcionar información oportuna que facilite a los alumnos la toma de decisiones académicas, el uso apropiado de los servicios y apoyos institucionales así como la realización de trámites y procedimientos propios de su situación escolar
¨ Informar y recomendar actividades extracurriculares (dentro y fuera de la institución) que favorezcan su formación universitaria
¨ Capacitar permanentemente a los profesores que fungirán como tutores
¨ Ofrecer a los tutores los recursos necesarios para facilitar la operación del programa
¨ Evaluar de manera continua los resultados de la actividad tutorial
¨ Establecer mecanismos que permitan la reorientación oportuna del programa en función de los resultados de la evaluación y que aseguren una participación representativa de la comunidad universitarias en la toma de decisiones relacionadas con el programa

8. Estrategias de Implementación
8.1 Acciones Generales
8.1.1 Primera Etapa
En su inicio, el programa se establecerá para los alumnos de primer ingreso a la Universidad de Sonora. El Programa considerará las características de los actuales programas docentes de cada División y sus especificidades, en relación con la existencia o no de troncos comunes, materias compartidas, carga académica de los alumnos, carga académica de los profesores, composición de la planta docente y otros aspectos que puedan afectar la implementación del programa de tutorías.
Asimismo, en esta primera fase la institución establecerá los mecanismos necesarios para el diseño e implementación de programas de capacitación de los académicos que realizarán funciones de tutoría; así como las condiciones de coordinación necesarias, soporte y bases de datos requeridos para identificar los perfiles académicos de los estudiantes de nuevo ingreso y los principales problemas que pudieran presentar en un futuro, derivados de los resultados de un diagnóstico institucional de necesidades de tutoría de los alumnos de semestres avanzados.
Durante la primera etapa de implementación, la Universidad ofrecerá en forma coordinada los servicios básicos de apoyo requeridos por el Programa Institucional de Tutoría. Asimismo, se establecerán convenios de colaboración con instituciones que presten servicios de asesoría que contribuyan a la oportuna solución de los problemas estudiantiles canalizados por los tutores.
Finalmente, en esta etapa se definirán los mecanismos de operación del programa y la normatividad correspondiente, a fin de tener claridad sobre los procedimientos y las condiciones que regularán las actividades tutoriales.
8.1.2 Segunda Etapa
En una segunda etapa las actividades del Programa Institucional de Tutorías serán establecidas para estudiantes de semestres avanzados de la Universidad de Sonora.
En virtud de que el programa de capacitación de tutores tendrá carácter permanente, continuarán las acciones orientadas a mejorar el desempeño de los profesores en la actividad tutorial.
Se perfeccionarán los sistemas de información de apoyo a las tutorías, así como los mecanismos de operación del programa que facilitarán la labor del tutor y se mantendrán en constante evaluación los resultados de la relación tutor-alumno.
Se creará una red de servicios de apoyo al proceso educativo que permita al docente la canalización oportuna de los problemas en los cuales no estuviera capacitado para brindar la orientación necesaria. Para ello, se requerirá que los tutores conozcan cabalmente los servicios que brinda la institución y se establezca un mecanismo de coordinación entre los servicios y los tutores, a fin de que los estudiantes accedan oportunamente. En el caso de que los estudiantes requieran algún servicio que la Institución no ofrece, los estudiantes deberán ser canalizados a instituciones externas, para lo anterior deberá de contarse con un directorio de los servicios de apoyo y establecer la coordinación correspondiente a través de la Dirección de Servicios Estudiantiles.
Algunos de los servicios de apoyo necesarios se describen a continuación:
a) Atención de alumnos con necesidades especiales. Brindar apoyo a estudiantes que enfrentan situaciones especiales como discapacidad, desadaptación al medio por su origen sociocultural, edad, situación laboral.
b) Programas de becas o crédito educativo. Apoyar la permanencia de los alumnos de bajos recursos económicos, evitando así la deserción y el rezago por motivos económicos.
c) Fomento a la salud del estudiante. Identificar los problemas físicos y orgánicos que pueden limitar el desempeño académico y su desarrollo integral y fomentar entre la población universitaria prácticas preventivas de salud.
d) Apoyo Psicológico. Atender los problemas emocionales que puedan obstaculizar el rendimiento académico, tales como problemas personales, desintegración familiar, uso de drogas, entre otros.
e) Bolsa de trabajo. Establecer mecanismos de vinculación con los sectores productivo y social, para identificar las oportunidades de empleo de los egresados y de los estudiantes que requieran emplearse durante sus estudios universitarios.
f) Estudiantes de alto rendimiento. Apoyar al alumno en el perfeccionamiento de una metodología de estudio y trabajo, estimulando el desarrollo de actitudes de disciplina y rigor intelectual
g) Cursos de inducción a la Universidad. Favorecer la adaptación del estudiante al ambiente académico, informándole sobre el plan de estudios, los servicios básicos, programas extracurriculares, fomento de valores, actitudes y habilidades de integración al ambiente académico.
h) Cursos remediales. Adquisición de conocimientos y destrezas básicas para garantizar el adecuado desempeño académico en los programas del plan de estudios.
i) Cursos y talleres de desarrollo de habilidades. Ofrecer al estudiante diversas alternativas de resolver problema en el proceso de enseñanza-aprendizaje, como pueden ser técnicas de lectura y comprensión, estrategias de estudio, redacción, habilidades sociales y de comunicación.
j) Talleres de cómputo y de búsqueda y manejo de información. Desarrollo de conocimientos y destrezas básicas en el uso de equipo y programas de cómputo y en la búsqueda, selección e interpretación de información en medios electrónicos.

8.2 Asignación de Tutor y Tutorados
En virtud del compromiso que representa la actividad tutorial, ésta será desarrollada preferentemente por profesores de tiempo completo y medio tiempo indeterminados. En los casos en que las necesidades de tutoría de un programa docente no puedan ser cubiertas por el total de maestros con estas características, será posible asignar a los maestros de horas con contratación por tiempo indeterminado, un número de alumnos para tutoría cuya atención no exceda el 20% de su carga laboral.
La asignación de alumnos a los tutores será de forma aleatoria, realizada por el Responsable de Tutorías del Programa Docente, previo acuerdo con la Coordinación correspondiente.
Se propone que la duración de la tutoría sea durante toda la carrera. Sólo podrá cambiarse de tutor o tutorado en casos plenamente justificados y autorizados por el Comité Tutorial Divisional correspondiente.
El tiempo destinado a la tutoría será al menos el 10% de la carga académica total del profesor y no podrá exceder del 30%.
Los grupos de tutorías se conformarán con un mínimo de 5 y un máximo de 20 alumnos, dependiendo del número de profesores y de alumnos con que cuente el Programa Docente.

8.3 Estructura organizacional
La Dirección de Servicios Estudiantiles será la entidad encargada de coordinar el Programa Institucional de Tutorías y de establecer con las diferentes entidades administrativas, Divisiones, Departamentos y Programas Docentes, la información, capacitación, servicios, manejo y evaluación del programa. En el caso de la Unidad Centro, en cada División se comisionará a un maestro para llevar a cabo las funciones de Coordinador del Programa Divisional de Tutorías. Para el caso de las Unidades Norte y Sur, habrá un Coordinador de tutorías por Unidad. A su vez, los programas docentes contarán con un Responsable por carrera para atender lo respectivo a su licenciatura. Existirá un Comité Tutorial Divisional, integrado por los responsables de cada uno de los programas docentes que conforman la División. La función de coordinar y tomar decisiones en esta materia en los Programas Docentes será responsabilidad del Cuerpo de Tutores, integrado por el total de tutores de la Carrera.
A su vez, la Secretaría General Académica conformará un Comité Consultivo del Programa Institucional de Tutorías, integrado por maestros asignados por las Divisiones, el responsable institucional y representantes de las demás instancias universitarias participantes en el programa, a fin de acordar los programas de trabajo, dar seguimiento y evaluar los resultados de la implementación, así como de proponer las políticas y curso general del Programa de Tutorías. Los académicos miembros del comité deberán ser maestros de reconocido prestigio y dentro del mismo deberán participar al menos dos especialistas en el área de educación o pedagogía, con el mas alto grado y experiencia. El director de la Dirección de Servicios Estudiantiles (DISE) presidirá dicho Comité.
La DISE, a través de su Subdirección Académica, será la encargada de coordinar la información producto de los diferentes instrumentos que son actualmente aplicados, o serán aplicados a los estudiantes de la Universidad de Sonora. Entre los instrumentos actuales que serán coordinados y utilizados por la DISE se encuentran el examen de ingreso (EXHCOBA), la encuesta de primer ingreso aplicada por la Dirección de Planeación, la encuesta de perfíl socioeconómico aplicada por la misma DISE, los exámenes de orientación vocacional aplicados a los alumnos en cualquier dependencia universitaria y cualquier otro instrumento aplicado a los estudiantes de la Universidad de Sonora. La DISE se coordinará con otras dependencias que manejen información sobre los estudiantes de la Universidad de Sonora con el fin de intercambiar información administrativa o académica sobre los estudiantes.
La DISE establecerá y mantendrá para cada alumno en la institución, un registro académico, administrativo y tutorial, a partir del cual se proporcionará información al tutor según lo requiera o solicite. Para esto, la DISE contará con sistemas de información y evaluación del estudiante. Esta información permitirá al tutor el desempeño de su función, al tiempo que hará posible dar seguimiento y evaluar tanto el avance del tutorado como el desempeño del tutor. Dichos sistemas servirán, además, como instrumentos de apoyo al tutor para poder determinar la necesidad de servicios, apoyos o cursos complementarios para la formación integral del alumno. Permitirán, a su vez, al Responsable de tutorías de la Carrera y al Coordinador del Programa Docente, el seguimiento del desempeño del tutor y tutorado. El desempeño del tutor y tutorados será evaluado en una Comisión de Tutoría Divisional integrada por los Responsables de los programas docentes de la División y el Director de la División respectiva.
La DISE deberá establecer los servicios necesarios, cursos y herramientas adecuadas para el desempeño y apoyo a la función tutorial. Estos instrumentos pedagógicos, disciplinares y tecnológicos deberán ser implementados para mejorar la calidad de los servicios requeridos por dicha función. Para ello, se coordinará, a través de las instancias adecuadas, con las academias, Coordinadores de Programa, Jefes de Departamento y/o Directores de División, según sea el caso, para establecer y reforzar el Programa Institucional de Tutorías.
8.4 Capacitación, Reconocimiento y Evaluación de Tutores
Para desarrollar la actividad de tutoría, los tutores deberán recibir una capacitación previa que les proporcione los conocimientos y habilidades mínimos para el desempeño de la actividad tutorial. Los mecanismos y contenido de los programas y talleres de capacitación serán establecidos por la DISE, la Dirección de Desarrollo Académico y el Comité Consultivo del Programa.
La actividad de tutoría constituye una función sustantiva de la actividad docente, por lo que deberá ser reconocida como tal y valorada adecuadamente. Los programas de estímulo al desempeño docente obtendrán la acreditación de las actividades tutoriales de parte del Coordinador del Programa Docente.
La DISE deberá contar con los recursos humanos y financieros necesarios para realizar sus actividades de coordinación, análisis, seguimiento y evaluación del Programa Institucional de Tutoría. Deberá ser, además, la instancia institucional que establezca los instrumentos necesarios para la evaluación del programa. La DISE, con la finalidad de impactar positivamente a los estudiantes y a la institución mediante este programa, propondrá al Comité Consultivo las modificaciones y reformas que fueran necesarias a la normatividad y políticas institucionales existentes.
La evaluación de las actividades de tutoría realizadas en los diferentes Programas Docentes, será llevada a cabo en las Divisiones por el Comité Tutorial Divisional, el cual deberá responder a las políticas establecidas institucionalmente por la DISE y retroalimentar el Programa Institucional de Tutorías.
9. Metas

Acciones
2002 - 2003
2004 - 2006
Brindar servicios de tutoría académica a los estudiantes de licenciatura
Integrar al sistema de tutorías a 5,600 alumnos de primer ingreso
Integrar al sistema al 100% de los alumnos de la Universidad
Capacitar a los profesores para realizar las actividades de tutoría
Capacitar a 800 profesores a través de un Programa de Capacitación Virtual de Tutores
Implementar ciclos semestrales de conferencias, cursos y talleres como apoyo a la capacitación virtual
Operar un programa de capacitación continua de tutores, atendiendo las modalidades o tipo de tutoría brindados por la institución (individual, grupal y de pares)
Desarrollar sistemas de información de apoyo a la operación del programa
Contar con una base de datos que permita la identificación precisa de la problemática escolar estudiantil en cada uno de los Departamentos
Operar en red una base de datos sobre los tutorados
Contar con programas informáticos de apoyo al manejo administrativo de las tutorías
Operar en red un sistema de información para tutores sobre servicios a donde pueden ser canalizados los tutorados
Contar con una página electrónica del programa que incluya grupos de discusión en línea
Operar en red el seguimiento y evaluación del programa
Mantener actualizadas las bases de datos
Operar sistemas informáticos que posibiliten la detección oportuna de estudiantes en riesgo
Brindar servicios de apoyo al programa a través de la red (orientación psicológica, sistemas expertos, etc.)
Contar con bases de datos que permitan la detección oportuna de problemas, la toma de decisiones y la realización de investigaciones sobre las actividades de tutoría desarrolladas en la institución

Realizar estudios para identificar la problemática estudiantil
Integrar y comparar la información sobre índices de reprobación, deserción, rezago y eficiencia terminal de cada uno de los programas académicos

Aplicar encuestas y realizar entrevistas a maestros y coordinadores sobre la situación estudiantil prevaleciente en su carrera
Contar con un documento de análisis de los resultados de las indagaciones
Realizar anualmente los estudios necesarios para mantener actualizada la información sobre la problemática estudiantil vigente en los programas académicos
Contar con un programa de investigación sobre la problemática estudiantil de la Universidad de Sonora a cargo de la Dirección de Servicios Estudiantiles


Identificar y proporcionar los recursos necesarios para la operación
Tener un inventario de los recursos humanos y materiales disponibles para la implementación
Dotar a las Unidades Académicas del equipo e infraestructura necesaria
Tener la cantidad de maestros de tiempo completo necesarios para realizar las actividades de tutoría
Contar con espacios físicos adecuados para la realización de las tutorías
Establecer los procedimientos y mecanismos de operación del programa
Promover la implementación del programa institucional en las Unidades Académicas
Acordar los planes de trabajo
Conformar el Comité Consultivo del programa
Establecer la estructura organizacional para la operación en cada una de las Unidades Académicas
Elaborar el Reglamento General de Tutorías y los manuales de operación
Mejorar los procedimientos y mecanismos de operación
Mantener en constante actualización la reglamentación del programa
Perfeccionar los manuales de operación en función de las experiencias de los tutores en la aplicación de las tutorías
Ofrecer los servicios de apoyo al programa
Establecer convenios de colaboración interinstucional para apoyar la función de canalización de los tutores
Contar con programas básicos de apoyo al proceso educativo (orientación, becas, servicio médico, servicio social, bolsa de trabajo, cursos remediales, talleres de desarrollo de habilidades, etc.)-
Establecer una red de apoyos al proceso educativo, dependiente de la Dirección de Servicios Estudiantiles, que cubra las necesidades de apoyo al programa
10. Responsable Institucional
El Programa Institucional de Tutorías estará a cargo de la Subdirección Académica de la Dirección de Servicios Estudiantiles. Esta subdirección considera en su estructura dos áreas de trabajo: 1) Area de Apoyo al Proceso Educativo y 2) Area de Vinculación con los Programas Académicos. Cada una de las áreas considera varios programas. Específicamente, el Programa de Tutorías se enmarca en las acciones del Area de Apoyos al Proceso Educativo.

Bibliografía
Gordon, V.N, Habley, W. R. y Asociados. 2000. Academic Advising. A comprehensive Handbook. Jossey-Bass. San Francisco.
ANUIES. 2000. Programas institucionales de Tutorías. México D. F.
Latapi Sarre, Pablo. 1988. La enseñanza tutorial: elementos para una propuesta orientada a elevar la calidad. ANUIES. Revista de la Educación Superior No. 68.México D. F.
Lächler, V. 1997. Educación e Inquietud salarial en México. Banco Mundial, Washington, D.C.
Delors, Jacques. 1997. La Educación Encierra un Tesoro, UNESCO.
Universidad de Sonora. Plan de Desarrollo Institucional. 1997-2001.
Universidad de Sonora. Informes Anuales. 1993-2001.
Universidad de Sonora. Balances Académicos. 1993-2001.
Universidad de Sonora. Evaluación Académica. 2000.

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